Sección del filum terminale (médula anclada)
La sección del filum terminale es la cirugía que libera una médula anclada cuando el filum, ese pequeño ligamento que ancla la punta de la médula al sacro, está demasiado fijo o engrosado y tira de la médula hacia abajo. Muchos pacientes adultos llegan a nuestra consulta en Alicante o Benidorm tras años de dolor lumbar atípico, hormigueos en las piernas, sensación de tirantez al inclinarse o problemas esfinterianos que ningún tratamiento conservador ha logrado calmar. Esta guía explica con honestidad cuándo recomendamos operar, en qué consiste la técnica, qué papel juega la neuromonitorización y por qué la indicación en adultos sigue siendo un tema de debate, para que tomes la decisión con calma y con toda la información sobre la mesa.

¿Qué es la sección del filum terminale?
La sección del filum terminale es una cirugía en la que se corta el filum terminale —el pequeño ligamento fibroso que fija el extremo inferior de la médula al sacro— para liberar una médula anclada. Cuando ese filum es demasiado fijo, está engrosado o contiene grasa, mantiene la médula tirante, transmite tracción a las raíces lumbosacras y produce dolor lumbar atípico, alteraciones sensitivomotoras en las piernas y problemas esfinterianos.
La intervención se realiza mediante un abordaje posterior, con una pequeña laminotomía entre L5 y S1, apertura cuidadosa de la duramadre, identificación del filum bajo microscopio y sección bajo neuromonitorización continua. A diferencia de otras malformaciones del eje neural como el Chiari I, aquí no se descomprime nada óseo del cráneo: se libera la médula desde su anclaje más distal. Para comentar tu caso puedes solicitar una valoración con el Dr. Ben Ghezala en Alicante o Benidorm.
Síntomas y signos a tener en cuenta
Los pacientes con médula anclada por filum terminale fijo suelen presentar una mezcla de síntomas que llevan años sin un diagnóstico claro:
¿Cuándo está indicada esta cirugía?
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
1.Preparación antes del tratamiento
Antes de la cirugía revisamos a fondo la resonancia lumbosacra, el estudio urodinámico cuando está disponible y la exploración neurológica completa. Se explica el procedimiento, se resuelven dudas y se entregan instrucciones de ayuno, ajuste de medicación anticoagulante y recomendaciones específicas para reducir el riesgo de fuga de líquido cefalorraquídeo en el postoperatorio.
2.Durante el procedimiento
El paciente se coloca en decúbito prono bajo anestesia general y neuromonitorización intraoperatoria continua (potenciales motores y sensitivos, EMG de raíces sacras). Se realiza una pequeña laminotomía centrada entre L5 y S1, se abre la duramadre con cuidado y se identifica el filum terminale, diferenciándolo de las raíces nerviosas con la ayuda de estimulación eléctrica. Una vez confirmado, se secciona el filum, se observa cómo asciende ligeramente la médula liberada y se cierra la duramadre de forma estanca con técnica habitual para minimizar la fuga de líquido cefalorraquídeo.
3.Postoperatorio inmediato
Tras la cirugía el paciente pasa unas horas en reanimación y vuelve a planta. Se mantiene reposo en decúbito durante 24–48 horas, según evolución, para reducir la presión sobre el cierre dural y prevenir fuga de líquido cefalorraquídeo. Se controla el dolor, se vigilan diuresis y exploración neurológica y la estancia hospitalaria suele ser de 3–5 días.
Recuperación tras la sección del filum terminale
La recuperación es progresiva. Las actividades de la vida diaria suelen retomarse en una o dos semanas, mientras que el trabajo de oficina suele reincorporarse entre 3 y 6 semanas. Los trabajos físicos y los esfuerzos importantes requieren más tiempo y un programa de rehabilitación adaptado.
La mejoría del dolor lumbar y de los hormigueos suele aparecer en las primeras semanas, mientras que los síntomas esfinterianos y la fuerza tardan meses en estabilizarse, ya que dependen del tiempo de evolución previo. Ante fiebre, cefalea ortostática intensa, salida de líquido por la herida o aparición de nuevos déficits neurológicos, se debe consultar de forma inmediata.
Riesgos y posibles complicaciones
Toda cirugía conlleva riesgos generales como infección, sangrado, trombosis o complicaciones anestésicas.
Los riesgos específicos de la sección del filum terminale incluyen fuga de líquido cefalorraquídeo y cefalea ortostática postoperatoria, lesión de raíces lumbosacras con repercusión motora, sensitiva o esfinteriana, infección profunda o meningitis, hematoma en el lecho quirúrgico y, en una proporción de pacientes adultos, mejoría parcial o ausencia de respuesta cuando la médula ha estado anclada durante años. La controversia en torno al tethered cord oculto en adultos hace especialmente importante valorar de forma individual el balance riesgo-beneficio antes de operar.
Preguntas frecuentes
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¿Te reconoces en estos síntomas?
Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.
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