Microdiscectomía torácica
La microdiscectomía torácica es la versión mínimamente invasiva de la cirugía de hernia discal dorsal: se utiliza el microscopio quirúrgico y un abordaje posterolateral (transpedicular o transfacetario con preservación de la faceta) para retirar la hernia con una incisión pequeña. Es la opción que valoramos cuando la hernia es blanda y lateral o paramediana, y queremos evitar tanto los abordajes anteriores transtorácicos como una fusión instrumentada. En hernias muy calcificadas y centrales, el abordaje puede tener que ser distinto y lo comentamos caso por caso. Esta guía te explica cuándo está indicada, cómo la realizamos paso a paso y qué recuperación esperar.

¿Qué es la microdiscectomía torácica?
La microdiscectomía torácica es una cirugía mínimamente invasiva que utilizamos para retirar una hernia discal dorsal (entre T1 y T12) bajo visión con microscopio quirúrgico, a través de una incisión pequeña en la espalda. A diferencia de la discectomía torácica clásica, aquí trabajamos con magnificación óptica continua, lo que nos permite respetar al máximo las estructuras vecinas: la médula espinal, las raíces y la articulación facetaria.
La filosofía técnica es clara: si conseguimos descomprimir la médula sin retirar por completo la faceta, en la mayoría de los casos no necesitamos añadir una fusión con tornillos. Esto significa una cicatriz más pequeña, menos dolor postoperatorio y una recuperación más ágil.
Es especialmente útil en hernias blandas laterales o paramedianas. En hernias muy calcificadas y centrales puede ser necesario un abordaje distinto (anterior transtorácico o retropleural lateral), y eso lo discutimos contigo en la consulta. Si quieres valorar tu caso concreto, puedes solicitar una valoración con el Dr. Ben Ghezala.
Síntomas y signos a tener en cuenta
Los pacientes que valoramos para una microdiscectomía torácica suelen presentar:
¿Cuándo está indicada esta cirugía?
¿Cómo realizamos el procedimiento paso a paso?
1.Preparación antes del tratamiento
Revisamos la resonancia magnética y, cuando es necesario, un TAC para valorar el grado de calcificación de la hernia y la anatomía del pedículo. Confirmamos el nivel exacto a tratar marcándolo con imagen intraoperatoria. Te explicamos en detalle el procedimiento, te entregamos el consentimiento informado y te damos las pautas de ayuno y ajuste de medicación.
2.Durante el procedimiento
Bajo anestesia general y con monitorización neurofisiológica, te colocamos en decúbito prono. Tras localizar el nivel correcto con fluoroscopia, realizamos una incisión pequeña en la línea media o paramedial.
Accedemos al disco por un abordaje posterolateral: en la mayoría de los casos transfacetario con preservación de la faceta (pedicle-sparing) o transpedicular, lo que nos permite ver la médula desde un ángulo lateral sin manipularla. Con el microscopio quirúrgico retiramos la porción de disco herniada y descomprimimos la médula y la raíz afectadas. Si la articulación facetaria queda íntegra, no añadimos fusión.
3.Postoperatorio inmediato
Tras la cirugía pasas un tiempo breve en reanimación y después vuelves a planta. Iniciamos la movilización el mismo día o a las pocas horas, controlamos el dolor y comprobamos tu situación neurológica. La estancia hospitalaria suele ser de 2–3 noches en función de la evolución.
Recuperación tras una microdiscectomía torácica
La recuperación es progresiva. Caminar y realizar actividades suaves dentro de casa suele ser posible desde el primer día. La vuelta a un trabajo de oficina ocurre habitualmente entre 3 y 6 semanas, según la evolución de la herida y del dolor. En trabajos con esfuerzo físico, la reincorporación requiere más tiempo.
Al no haber fusión en la mayoría de casos, no necesitas esperar a una consolidación ósea. Sí pedimos evitar cargas pesadas y deportes de impacto durante las primeras semanas, e introducir poco a poco la fisioterapia. Si aparece fiebre, dolor que empeora de forma marcada, salida de líquido por la herida o nuevos síntomas neurológicos, debes contactar con nosotros sin demora.
Riesgos y posibles complicaciones
Toda cirugía conlleva riesgos generales como infección, sangrado, complicaciones anestésicas o trombosis venosa.
Los riesgos específicos de la microdiscectomía torácica incluyen lesión medular o de raíz nerviosa, fuga de líquido cefalorraquídeo, hernia residual o recidiva, dolor neuropático en banda persistente y, en una minoría de casos, inestabilidad postquirúrgica que pueda requerir fusión posterior. En hernias muy calcificadas y centrales, si la exposición posterolateral resulta insuficiente, puede ser necesario reconvertir a un abordaje más amplio o programar una segunda intervención.
Preguntas frecuentes
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¿Te reconoces en estos síntomas?
Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.
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