Columna cervicalCirugía mínimamente invasiva

Fusión occipitocervical (occipital a cervical superior)

La Fusión occipitocervical (occipital a cervical superior) se indica en pacientes con dolor intenso en la nuca y la parte alta del cuello, cefalea occipital, sensación de inestabilidad o dificultad para mantener la cabeza erguida. A menudo se acompaña de síntomas neurológicos (hormigueos, pérdida de fuerza, problemas de marcha) por compresión medular en la unión cráneo–cervical. El procedimiento conecta de forma rígida el hueso occipital con las vértebras cervicales superiores mediante tornillos, barras e injerto óseo para formar un bloque estable que proteja la médula y las raíces. La decisión de operar es individualizada y se basa en clínica, exploración neurológica y RM/TAC, especialmente en casos complejos como inestabilidad, deformidad, traumatismos o enfermedad inflamatoria.

Neurocirujano de columna en Alicante y Benidorm
Más de 20 años de experiencia en Neurocirugía (desde 2003)
Hospital Vithas Medimar Alicante y Hospital Clínica Benidorm
Ilustración de fusión occipitocervical para estabilizar la unión craneocervical.

¿Qué es la Fusión occipitocervical?

Es una cirugía de estabilización que une el hueso occipital con las vértebras cervicales superiores (habitualmente C1–C2) mediante instrumentación y hueso, para evitar movimientos inestables que puedan comprimir la médula o las raíces. A diferencia de otras artrodesis cervicales, actúa sobre la unión cráneo–cervical, una zona muy móvil y próxima al tronco del encéfalo.

Síntomas y signos a tener en cuenta

En patología occipitocervical, conviene vigilar:

Dolor intenso en la nuca y parte alta del cuello, que empeora con movimientos
Cefalea occipital relacionada con la postura
Sensación de inestabilidad o de no poder sujetar la cabeza
Dificultad para caminar, marcha rígida o inestable, tendencia a tropezar
Signos de alarma: pérdida de fuerza en brazos o piernas, caídas frecuentes, alteración de esfínteres, compresión medular alta o cambios neurológicos rápidos

¿Cuándo está indicada esta cirugía?

Dolor occipitocervical intenso e incapacitante pese a tratamiento conservador
RM/TAC con inestabilidad, fracturas, malformaciones o compresión medular en la unión cráneo–cervical
Progresión neurológica: empeoramiento de fuerza, coordinación o marcha, caídas, mayor torpeza
Dolor e inestabilidad que limitan de forma importante la calidad de vida y el trabajo
Deformidades severas, luxaciones, secuelas traumáticas o enfermedad inflamatoria que comprometen la estabilidad occipitocervical

¿Cómo es el procedimiento paso a paso?

1.Preparación antes del tratamiento

Se realiza evaluación neurológica exhaustiva y revisión detallada de RM, TAC y radiografías dinámicas. Se explican objetivos, tipo de instrumentación, beneficios y riesgos. Se indican normas de ayuno, ajustes de anticoagulantes/antiagregantes y se valoran comorbilidades con anestesia. En anatomías complejas pueden pedirse estudios adicionales.

2.Durante el procedimiento

Bajo anestesia general, el paciente se coloca boca abajo con la cabeza fijada. Se realiza una incisión en la línea media occipital–cervical, se expone el hueso occipital y las vértebras superiores. Se colocan anclajes en occipital y tornillos en cervicales (masas laterales o pedículos), pudiendo añadir descompresión (laminectomía) si es necesaria. Se conectan mediante barras, se coloca injerto óseo para la fusión y se cierra por planos, dejando drenaje si procede.

3.Postoperatorio inmediato

Tras la cirugía se monitorizan constantes, función neurológica y dolor en reanimación y luego en planta. Es normal dolor en nuca y cuello, controlado con analgesia. La movilización comienza de forma progresiva (sentarse, caminar con ayuda). A menudo se usa collarín para proteger la fusión inicial. La estancia hospitalaria suele ser de 4–7 días según evolución.

Recuperación y vida diaria

La recuperación es gradual y requiere adaptación a una menor movilidad cervical. Las primeras semanas son frecuentes el dolor muscular, la fatiga y la limitación de movimiento. La vuelta al trabajo de oficina suele valorarse entre 6 y 8 semanas; trabajos físicos o de riesgo pueden requerir 3–6 meses o más. Fisioterapia, reeducación postural y ejercicios adaptados fortalecen musculatura y equilibrio. Vigilar fiebre, inflamación, nueva debilidad, cambios en marcha o sensibilidad y consultar de inmediato si aparecen.

Riesgos y posibles complicaciones

Riesgos generales: anestesia, infección, sangrado, hematoma, trombosis venosa. Riesgos específicos: lesión de médula o raíces con empeoramiento neurológico, malposición de tornillos o anclajes que requiera revisión, pseudoartrosis, dolor cervical residual o crónico, pérdida de movilidad cervical, degeneración de niveles adyacentes y, poco frecuente pero relevante, lesión vascular o de estructuras cercanas al tronco del encéfalo. Estos riesgos se comparan con el riesgo de no tratar una inestabilidad occipitocervical grave.

Preguntas frecuentes

Suele durar entre 3 y 5 horas según la complejidad, niveles implicados y necesidad de descompresiones. A ello se suma la preparación en quirófano y el tiempo en reanimación. El equipo te dará una estimación según tu caso.
Durante la cirugía no hay dolor por la anestesia general. Después es normal dolor en nuca, cuello y musculatura de hombros, controlado con analgésicos y que disminuye con los días. El dolor por inestabilidad o compresión suele mejorar de forma gradual.
En trabajos de oficina la reincorporación suele valorarse entre 6 y 8 semanas, según el dolor, el equilibrio y la tolerancia a estar sentado. Trabajos físicos o de riesgo pueden requerir 3–6 meses o más, ajustándose en las revisiones.
La marcha suave comienza pronto y se incrementa progresivamente. Deportes de impacto, contacto o con amplios movimientos cervicales suelen posponerse varios meses, habitualmente desde los 3–6 meses, siguiendo indicaciones de cirugía y rehabilitación.
La fusión está diseñada para estabilizar de forma permanente la zona tratada, por lo que es poco probable la misma inestabilidad en esos niveles. Otros segmentos pueden degenerar con el tiempo y, si el daño neurológico previo era importante, la recuperación puede ser parcial.
Las artrodesis limitadas fijan niveles cervicales sin incluir el occipital. La fusión occipitocervical actúa sobre la unión cráneo–cervical, más compleja y móvil, reservada para inestabilidad, deformidad o compresión en esa zona. Implica mayor pérdida de movilidad, algo que se explica y valora antes de la cirugía.

¿Te reconoces en estos síntomas?

Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.

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