Discectomía lumbar endoscópica
La discectomía lumbar endoscópica es la versión más mínimamente invasiva de la cirugía de hernia discal lumbar. A través de una incisión de 7-8 mm, introducimos un endoscopio con cámara que nos permite retirar el fragmento herniado bajo visión directa, preservando la musculatura paravertebral y el resto del disco sano. Muchos pacientes llegan a nuestra consulta tras meses de ciática que no cede con fisioterapia, medicación o infiltraciones. Buscan una solución eficaz, pero también una recuperación rápida que les permita volver pronto a su vida. Esta guía explica cómo es el procedimiento, en qué hernias está indicado y qué esperar antes, durante y después, para que puedas tomar una decisión informada y con tranquilidad.

¿Qué es la discectomía lumbar endoscópica?
La discectomía lumbar endoscópica es una cirugía mínimamente invasiva que retira el fragmento de disco herniado que comprime una raíz nerviosa lumbar, a través de una incisión de 7-8 mm y bajo visión endoscópica directa. La hacemos habitualmente con anestesia local más sedación, lo que permite el alta el mismo día en la mayoría de los pacientes.
Existen dos vías principales de abordaje: la transforaminal (TESSYS), que entra lateralmente a través del foramen, ideal para hernias foraminales y extraforaminales; y la interlaminar (Iprime), que entra por la línea media posterior, especialmente útil en L5-S1 cuando la pelvis dificulta el acceso lateral.
Frente a la microdiscectomía lumbar clásica, ofrece la misma eficacia sobre el dolor ciático con menos lesión muscular, menos sangrado y una recuperación más rápida. Si quieres saber si tu hernia es candidata, puedes solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala.
Síntomas y signos a tener en cuenta
Los pacientes candidatos a discectomía lumbar endoscópica suelen presentar:
¿Cuándo está indicada esta cirugía?
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
1.Preparación antes del tratamiento
Revisamos juntos la resonancia magnética y la exploración para confirmar la indicación y elegir la vía de acceso (transforaminal o interlaminar) según la localización de la hernia. Indicamos ayuno de 6-8 horas, ajuste de la medicación anticoagulante si la hubiera y recomendaciones específicas para una intervención ambulatoria. Resolvemos todas las dudas antes de firmar el consentimiento informado.
2.Durante el procedimiento
El paciente se coloca en decúbito prono. Habitualmente usamos anestesia local más sedación, lo que permite mantener cierto diálogo durante la cirugía y aporta seguridad neurológica adicional. Realizamos una incisión de 7-8 mm y, guiados por fluoroscopia, introducimos el endoscopio con cámara hasta la hernia. Bajo visión directa, retiramos el fragmento herniado que comprime la raíz nerviosa, preservando la musculatura paravertebral y el disco sano. El cierre se hace con un único punto y la cirugía dura entre 45 y 90 minutos según el caso.
3.Postoperatorio inmediato
Tras la cirugía, el paciente pasa unas horas en recuperación. La mayoría de personas se levantan y caminan el mismo día y reciben el alta a las pocas horas. Aportamos un plan claro de analgesia oral, cuidados de la herida y pautas de actividad para los primeros días en casa.
Recuperación tras discectomía lumbar endoscópica
La recuperación es notablemente rápida comparada con la cirugía abierta. Las actividades de la vida diaria suelen retomarse en 3-7 días, el trabajo de oficina en torno a 1-2 semanas y los trabajos físicos suelen requerir entre 4 y 6 semanas según la exigencia.
Recomendamos caminar desde el primer día de forma progresiva, evitar cargar pesos y postergar los deportes de impacto durante las primeras semanas. La rehabilitación, cuando está indicada, suele empezar entre la segunda y la cuarta semana. Ante fiebre, aumento brusco del dolor o aparición de nuevos déficits, se debe contactar de inmediato.
Riesgos y posibles complicaciones
Toda cirugía conlleva riesgos generales como infección, sangrado o complicaciones anestésicas, aunque al ser un procedimiento mínimamente invasivo y normalmente sin anestesia general estos riesgos son menores.
Los riesgos específicos incluyen recidiva de la hernia en el mismo nivel (en torno a un 5-7% según las series, comparable a la microdiscectomía), lesión transitoria de raíz nerviosa con disestesia postoperatoria, fuga de líquido cefalorraquídeo (poco frecuente) y, en casos seleccionados, necesidad de conversión a cirugía abierta. Los riesgos se valoran de forma individual en cada paciente.
Preguntas frecuentes
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¿Te reconoces en estos síntomas?
Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.
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