Columna lumbarCirugía mínimamente invasiva

Discectomía lumbar endoscópica

La discectomía lumbar endoscópica es la versión más mínimamente invasiva de la cirugía de hernia discal lumbar. A través de una incisión de 7-8 mm, introducimos un endoscopio con cámara que nos permite retirar el fragmento herniado bajo visión directa, preservando la musculatura paravertebral y el resto del disco sano. Muchos pacientes llegan a nuestra consulta tras meses de ciática que no cede con fisioterapia, medicación o infiltraciones. Buscan una solución eficaz, pero también una recuperación rápida que les permita volver pronto a su vida. Esta guía explica cómo es el procedimiento, en qué hernias está indicado y qué esperar antes, durante y después, para que puedas tomar una decisión informada y con tranquilidad.

Neurocirujano de columna en Alicante y Benidorm
Más de 20 años de experiencia en Neurocirugía (desde 2003)
Hospital Vithas Medimar Alicante y Hospital Clínica Benidorm
Ilustración de discectomía lumbar endoscópica: endoscopio transforaminal retirando una hernia L5-S1 a través de una incisión de 7 mm.

¿Qué es la discectomía lumbar endoscópica?

La discectomía lumbar endoscópica es una cirugía mínimamente invasiva que retira el fragmento de disco herniado que comprime una raíz nerviosa lumbar, a través de una incisión de 7-8 mm y bajo visión endoscópica directa. La hacemos habitualmente con anestesia local más sedación, lo que permite el alta el mismo día en la mayoría de los pacientes.

Existen dos vías principales de abordaje: la transforaminal (TESSYS), que entra lateralmente a través del foramen, ideal para hernias foraminales y extraforaminales; y la interlaminar (Iprime), que entra por la línea media posterior, especialmente útil en L5-S1 cuando la pelvis dificulta el acceso lateral.

Frente a la microdiscectomía lumbar clásica, ofrece la misma eficacia sobre el dolor ciático con menos lesión muscular, menos sangrado y una recuperación más rápida. Si quieres saber si tu hernia es candidata, puedes solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala.

Síntomas y signos a tener en cuenta

Los pacientes candidatos a discectomía lumbar endoscópica suelen presentar:

Dolor lumbar que irradia por la pierna (ciática o cruralgia) siguiendo un trayecto nervioso definido
Hormigueo, entumecimiento o pérdida de fuerza en pierna o pie
Dolor que empeora al sentarse, toser, estornudar o al inclinarse hacia delante
Limitación para caminar distancias o estar de pie por dolor irradiado
Signos de alarma: pérdida brusca de fuerza, anestesia en silla de montar, alteración de esfínteres o dolor incontrolable que requieren valoración urgente

¿Cuándo está indicada esta cirugía?

Hernia discal lumbar paramedial, foraminal o extraforaminal confirmada por resonancia magnética
Dolor radicular (ciática o cruralgia) persistente pese a 6-8 semanas de tratamiento conservador
Síntomas neurológicos progresivos: pérdida de fuerza, alteraciones sensitivas o pie caído
Hernia recurrente en un nivel ya operado, cuando el acceso endoscópico evita la cicatriz previa
Pacientes que buscan recuperación rápida o que tienen comorbilidades que desaconsejan la anestesia general

¿Cómo es el procedimiento paso a paso?

1.Preparación antes del tratamiento

Revisamos juntos la resonancia magnética y la exploración para confirmar la indicación y elegir la vía de acceso (transforaminal o interlaminar) según la localización de la hernia. Indicamos ayuno de 6-8 horas, ajuste de la medicación anticoagulante si la hubiera y recomendaciones específicas para una intervención ambulatoria. Resolvemos todas las dudas antes de firmar el consentimiento informado.

2.Durante el procedimiento

El paciente se coloca en decúbito prono. Habitualmente usamos anestesia local más sedación, lo que permite mantener cierto diálogo durante la cirugía y aporta seguridad neurológica adicional. Realizamos una incisión de 7-8 mm y, guiados por fluoroscopia, introducimos el endoscopio con cámara hasta la hernia. Bajo visión directa, retiramos el fragmento herniado que comprime la raíz nerviosa, preservando la musculatura paravertebral y el disco sano. El cierre se hace con un único punto y la cirugía dura entre 45 y 90 minutos según el caso.

3.Postoperatorio inmediato

Tras la cirugía, el paciente pasa unas horas en recuperación. La mayoría de personas se levantan y caminan el mismo día y reciben el alta a las pocas horas. Aportamos un plan claro de analgesia oral, cuidados de la herida y pautas de actividad para los primeros días en casa.

Recuperación tras discectomía lumbar endoscópica

La recuperación es notablemente rápida comparada con la cirugía abierta. Las actividades de la vida diaria suelen retomarse en 3-7 días, el trabajo de oficina en torno a 1-2 semanas y los trabajos físicos suelen requerir entre 4 y 6 semanas según la exigencia.

Recomendamos caminar desde el primer día de forma progresiva, evitar cargar pesos y postergar los deportes de impacto durante las primeras semanas. La rehabilitación, cuando está indicada, suele empezar entre la segunda y la cuarta semana. Ante fiebre, aumento brusco del dolor o aparición de nuevos déficits, se debe contactar de inmediato.

Riesgos y posibles complicaciones

Toda cirugía conlleva riesgos generales como infección, sangrado o complicaciones anestésicas, aunque al ser un procedimiento mínimamente invasivo y normalmente sin anestesia general estos riesgos son menores.

Los riesgos específicos incluyen recidiva de la hernia en el mismo nivel (en torno a un 5-7% según las series, comparable a la microdiscectomía), lesión transitoria de raíz nerviosa con disestesia postoperatoria, fuga de líquido cefalorraquídeo (poco frecuente) y, en casos seleccionados, necesidad de conversión a cirugía abierta. Los riesgos se valoran de forma individual en cada paciente.

Preguntas frecuentes

La discectomía lumbar endoscópica suele durar entre 45 y 90 minutos según la localización y el tipo de hernia. En la mayoría de los casos el paciente recibe el alta el mismo día, tras unas horas en recuperación, y vuelve a casa caminando.
Ambas técnicas retiran la hernia y son eficaces sobre el dolor ciático. La endoscópica usa una incisión de 7-8 mm y normalmente anestesia local con sedación, mientras que la microdiscectomía usa una incisión algo mayor con microscopio y anestesia general. La endoscópica suele suponer menos lesión muscular, menos sangrado y una recuperación más rápida, aunque no todas las hernias son candidatas.
Existe un riesgo de recidiva en torno al 5-7% en el mismo nivel, similar al de la microdiscectomía. La probabilidad depende de la calidad del disco, la actividad posterior y factores individuales. Cuidar la espalda, mantener un peso saludable y reforzar la musculatura ayuda a reducir ese riesgo.
El trabajo de oficina se suele retomar en 1-2 semanas. Los trabajos físicos requieren entre 4 y 6 semanas según la exigencia. El deporte suave (caminar, bicicleta estática) puede reintroducirse pronto, y los deportes de impacto se posponen hasta que la evolución y la valoración clínica lo permitan.
La discectomía endoscópica funciona muy bien en hernias paramediales, foraminales y extraforaminales confirmadas por resonancia magnética. Hay situaciones en las que se prefiere otra técnica, por ejemplo cuando hay inestabilidad o estenosis amplia asociada. Lo valoramos en consulta revisando contigo las imágenes.
La cirugía no es dolorosa porque trabajamos con anestesia local y sedación que mantiene al paciente cómodo y tranquilo. Estar parcialmente despierto añade seguridad porque podemos comprobar en tiempo real que la raíz nerviosa no se está irritando. El dolor postoperatorio suele ser leve y se controla con analgésicos orales.

¿Te reconoces en estos síntomas?

Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.

Solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala