Cirugía endoscópica de columna
La cirugía endoscópica de columna (full-endoscopic spine surgery, FESS) es una técnica mínimamente invasiva que nos permite tratar hernias discales y compresiones radiculares en la columna cervical, torácica o lumbar a través de una incisión de unos 7-8 milímetros. Utilizamos un endoscopio con canal de trabajo bajo irrigación continua, lo que ofrece una visión directa y aumentada del disco y la raíz nerviosa sin necesidad de retraer la musculatura ni resecar hueso de forma extensa. Es una de las técnicas más respetuosas con el tejido sano: la mayoría de pacientes recibe el alta el mismo día y vuelve a caminar pocas horas después de la intervención.

¿Qué es la cirugía endoscópica de columna?
La cirugía endoscópica de columna es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que utiliza un endoscopio espinal con canal de trabajo para tratar hernias discales y compresiones nerviosas en los segmentos cervical, torácico o lumbar. A través de una incisión de aproximadamente 7-8 milímetros introducimos el endoscopio bajo irrigación continua con suero, lo que mantiene un campo limpio y permite visualizar directamente el disco, la raíz nerviosa y el ligamento amarillo en una pantalla en alta definición.
A diferencia de la cirugía abierta o de la cirugía mínimamente invasiva por tubos, no se separa la musculatura paravertebral con retractores anchos ni se reseca hueso de forma rutinaria. Según la patología elegimos un abordaje transforaminal, interlaminar o posterolateral, y en muchos casos podemos operar con anestesia local más sedación, con el paciente despierto y colaborando. Si quieres saber si tu caso es candidato a este abordaje, puedes solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala. En hernias lumbares puras es habitual elegir la discectomía lumbar endoscópica como técnica de referencia.
Cuándo se aplica: escenarios clínicos típicos
La cirugía endoscópica de columna se aplica en pacientes con síntomas claros de compresión nerviosa que no han mejorado con tratamiento conservador. Los escenarios clínicos más habituales son:
¿Cuándo está indicada esta técnica?
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
1.Preparación antes del tratamiento
Revisamos contigo la resonancia y, si hace falta, una radiografía dinámica para descartar inestabilidad. Confirmamos el nivel a tratar, planificamos el abordaje (transforaminal, interlaminar o posterolateral) y decidimos el tipo de anestesia: local con sedación en la mayoría de casos lumbares y general en los abordajes cervicales posteriores. Te explicamos las normas de ayuno, ajustes de medicación anticoagulante y antiagregante y resolvemos todas tus dudas antes del día de la cirugía.
2.Durante el procedimiento
Con el paciente colocado en decúbito prono o lateral, marcamos el punto de entrada bajo control radiológico y realizamos una incisión de unos 7-8 milímetros. Dilatamos progresivamente los tejidos blandos hasta llegar al espacio epidural o foraminal y avanzamos el endoscopio con su canal de trabajo. A partir de ahí, bajo irrigación continua con suero, retiramos el fragmento herniario, ampliamos el agujero de conjunción si hay estenosis foraminal y comprobamos la descompresión completa de la raíz nerviosa antes de retirar el endoscopio. La incisión se cierra con uno o dos puntos.
3.Postoperatorio inmediato
Tras la cirugía pasas unas horas en reanimación o sala de observación. Suelen iniciarse caminata y bebida pocas horas después. En la mayoría de hernias lumbares damos el alta el mismo día y, en casos seleccionados con anestesia general o comorbilidades, una sola noche de ingreso. Te entregamos pauta analgésica, instrucciones de cuidado de la herida y un plan para reincorporarte progresivamente.
Recuperación tras cirugía endoscópica de columna
La recuperación suele ser muy rápida en comparación con la cirugía abierta. Los primeros días recomendamos caminar varias veces al día, evitar cargas y respetar la herida. La mayoría de pacientes con trabajos de oficina pueden volver entre 1 y 3 semanas; en trabajos físicos pedimos un margen mayor según el caso.
La fisioterapia se inicia de forma escalonada cuando la herida está cerrada. La ergonomía postural y un fortalecimiento del core ordenado son clave para mantener el resultado a largo plazo. Si aparece fiebre, dolor que no cede, pérdida de fuerza nueva o alteración esfinteriana, debe consultarse de inmediato.
Riesgos y posibles complicaciones
Toda cirugía comporta riesgos generales como infección, sangrado, trombosis o complicaciones anestésicas, aunque en cirugía endoscópica son menos frecuentes que en cirugía abierta gracias al tamaño reducido de la incisión.
Los riesgos específicos incluyen lesión transitoria de la raíz nerviosa con parestesias o disestesias, fuga de líquido cefalorraquídeo por desgarro dural, recidiva herniaria en el mismo nivel y descompresión incompleta que requiera reconversión a técnica abierta. La indicación cuidadosa, la planificación del abordaje y la curva de aprendizaje del cirujano son los factores que más influyen en minimizar estas complicaciones.
Preguntas frecuentes
Otros tratamientos relacionados
¿Te reconoces en estos síntomas?
Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.
Solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala


