Cirugía del dolor y procedimientos funcionalesCirugía mínimamente invasiva

Bloqueos facetarios cervicales y lumbares

Los bloqueos facetarios son infiltraciones guiadas por imagen que llevan un anestésico local —y en muchos casos un corticoide— al interior o alrededor de la articulación facetaria, que es una de las fuentes más frecuentes de dolor mecánico de espalda y cuello. Se utilizan con dos objetivos: confirmar que el dolor proviene realmente de esa articulación y aliviarlo de forma temporal cuando el tratamiento conservador no es suficiente. En pacientes con buena respuesta al bloqueo, este resultado positivo es además el criterio principal para indicar una rizotomía facetaria por radiofrecuencia con beneficio más prolongado.

Neurocirujano de columna en Alicante y Benidorm
Más de 20 años de experiencia en Neurocirugía (desde 2003)
Hospital Vithas Medimar Alicante y Hospital Clínica Benidorm
Ilustración de bloqueo facetario lumbar: aguja guiada por fluoroscopia infiltrando una articulación facetaria.

¿Qué es un bloqueo facetario?

Un bloqueo facetario es una infiltración guiada por imagen (fluoroscopia o ecografía) en la que se introduce una pequeña cantidad de anestésico local, habitualmente combinado con un corticoide, dentro de la articulación facetaria o sobre el ramo medial que la inerva. Las articulaciones facetarias son las pequeñas articulaciones posteriores de la columna que permiten el movimiento entre vértebras y suelen generar dolor cuando se inflaman o degeneran.

El bloqueo cumple dos funciones: como prueba diagnóstica, ayuda a confirmar que el dolor cervical o lumbar proviene realmente de la faceta; como tratamiento, alivia el dolor durante semanas o meses gracias al efecto antiinflamatorio del corticoide. Cuando el alivio inicial es claro pero corto, suele indicarse una rizotomía facetaria por radiofrecuencia para conseguir un efecto más prolongado.

Para valorar si el bloqueo es la mejor opción en tu caso, puedes solicitar una valoración con el Dr. Ben Ghezala.

Síntomas que sugieren dolor facetario

El dolor facetario tiene un perfil bastante reconocible en consulta. Suele aparecer así:

Dolor lumbar o cervical de tipo mecánico, que empeora con la extensión y la rotación
Dolor que aumenta al estar mucho tiempo de pie, al caminar cuesta abajo o al levantarse de la cama
Irradiación referida a glúteo o cara posterior del muslo (lumbar) o a hombro y zona escapular (cervical), sin patrón radicular claro
Rigidez matutina que mejora algo con el movimiento suave
Alivio típico con flexión del tronco o al sentarse

¿Cuándo está indicado un bloqueo facetario?

Sospecha clínica de dolor facetario cervical o lumbar tras exploración dirigida
Dolor mecánico persistente pese a fisioterapia, ejercicio terapéutico y medicación oral
Necesidad de confirmar el origen del dolor antes de plantear una rizotomía por radiofrecuencia
Signos degenerativos facetarios en RM o TAC compatibles con el cuadro clínico
Pacientes que prefieren una opción mínimamente invasiva antes de considerar cirugía

¿Cómo se realiza el bloqueo facetario paso a paso?

1.Preparación antes del bloqueo

Se revisa la historia, la exploración y las pruebas de imagen para localizar los niveles a infiltrar. Se confirma que no haya infección activa, alergias relevantes ni tratamiento anticoagulante que requiera ajuste. No suele ser necesario el ayuno completo, pero se indican normas concretas según el caso.

2.Durante el procedimiento

El paciente se coloca en decúbito prono y se realiza una pequeña anestesia local en la piel. Bajo control de fluoroscopia (rayos X en tiempo real) o ecografía se introduce una aguja fina hasta la articulación facetaria o el ramo medial correspondiente. Se inyecta una mezcla de anestésico local y, en la mayoría de casos, un corticoide depot. Suele tratarse en la misma sesión más de un nivel, en ambos lados si es necesario. El procedimiento dura entre 15 y 30 minutos.

3.Después del bloqueo

Tras la infiltración se observa al paciente entre 20 y 60 minutos. Se le pide registrar el grado de alivio durante las primeras horas (efecto del anestésico) y los días siguientes (efecto del corticoide), porque esa respuesta es clave para decidir el siguiente paso. La mayoría puede irse caminando a casa el mismo día, evitando conducir las primeras horas.

Recuperación y evolución tras el bloqueo facetario

Durante las primeras horas se nota el efecto del anestésico, que aporta una idea muy rápida de cuánto dolor procede realmente de las facetas tratadas. Es habitual que aparezca un "rebote" leve a las 24–48 horas, antes de que el corticoide haga efecto entre el tercer y séptimo día.

El alivio puede durar desde varias semanas hasta unos meses, dependiendo del grado de artrosis facetaria y de la actividad del paciente. Se recomienda aprovechar la ventana de mejoría para retomar fisioterapia, ejercicio terapéutico y corrección postural.

Si el bloqueo confirma claramente el origen facetario pero el alivio es corto, suele plantearse una rizotomía facetaria por radiofrecuencia para conseguir un efecto más prolongado.

Riesgos y posibles efectos secundarios

Los bloqueos facetarios realizados bajo control de imagen son procedimientos muy seguros, pero no están exentos de riesgos.

Entre los efectos posibles se incluyen molestia o aumento transitorio del dolor en el punto de punción, pequeño hematoma local, reacción vasovagal, elevación leve de la glucemia o de la tensión arterial por el corticoide y, de forma poco frecuente, alergia al fármaco o infección. En la zona cervical existe además un riesgo muy bajo de punción vascular, motivo por el que siempre se realiza con técnica de imagen. Cualquier fiebre, déficit neurológico nuevo o dolor desproporcionado debe consultarse sin demora.

Preguntas frecuentes

Se aplica anestesia local en la piel antes de la punción, por lo que la mayoría de pacientes lo describe como una presión o pinchazo breve. Después puede notarse algo de molestia en el punto de entrada durante 24–48 horas.
Ese patrón —dolor lumbar que empeora con la extensión y mejora al sentarse— es muy típico de origen facetario. Si la exploración y la imagen apoyan la sospecha, el bloqueo es a la vez una prueba diagnóstica y un tratamiento. Si responde bien pero el alivio dura poco, suele ser un excelente candidato a rizotomía por radiofrecuencia.
El anestésico actúa en minutos y orienta sobre el origen del dolor. El corticoide tarda 3–7 días en hacer efecto y el alivio puede mantenerse desde varias semanas hasta unos meses, según el caso.
No hay una cifra única para todos. En general se recomienda no abusar de los corticoides intraarticulares y, si la respuesta es claramente positiva pero corta, pasar a una rizotomía por radiofrecuencia en lugar de repetir bloqueos indefinidamente.
El bloqueo epidural actúa sobre las raíces nerviosas (más útil en dolor radicular). El bloqueo facetario es específico para el dolor articular facetario. La rizotomía por radiofrecuencia es el paso siguiente cuando el bloqueo confirma el origen y se busca un efecto más prolongado.
No. Se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local y, si el paciente lo prefiere, una sedación suave. La mayoría se va a casa caminando el mismo día.

¿Te reconoces en estos síntomas?

Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.

Solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala