XLIF / LLIF / OLIF — Fusiones intersomáticas laterales u oblicuas
Las fusiones intersomáticas laterales (XLIF o LLIF, vía transpsoas con neuromonitorización del plexo lumbar) y oblicuas (OLIF, retroperitoneal pre-psoas) son técnicas mínimamente invasivas que permiten introducir una caja amplia entre los cuerpos vertebrales para restaurar la altura del disco, la lordosis y descomprimir indirectamente los nervios. Resultan especialmente útiles en niveles L1–L4 con discopatía degenerativa, escoliosis degenerativa del adulto, espondilolistesis o estenosis foraminal, donde una caja grande estabiliza el segmento sin tocar los músculos paraespinales. Esta guía te acompaña paso a paso para que entiendas cuándo está indicada, cómo es la recuperación y qué riesgos específicos vigilamos, sobre todo los relacionados con el plexo lumbar.

¿Qué son XLIF, LLIF y OLIF?
XLIF (eXtreme Lateral Interbody Fusion) y LLIF (Lateral Lumbar Interbody Fusion) son la misma familia de técnica: accedemos a la columna lumbar por un lateral del abdomen, atravesando con cuidado el músculo psoas mediante un dilatador, siempre con neuromonitorización continua del plexo lumbar para localizar y respetar las raíces nerviosas. OLIF (Oblique Lateral Interbody Fusion) usa una vía algo más anterior, retroperitoneal y por delante del psoas, sin atravesarlo.
En los tres abordajes retiramos el disco dañado e introducimos una caja intersomática ancha que apoya en los platillos vertebrales fuertes y restaura la altura discal y la lordosis. Esta caja amplia descomprime indirectamente los nervios y, en muchos casos, evita tener que añadir tornillos por detrás o permite hacerlos de forma percutánea menos invasiva. A diferencia de la ALIF, la vía lateral u oblicua suele reservarse para los niveles L1–L4: en L5–S1 la cresta ilíaca y la propia anatomía vascular hacen que el abordaje anterior sea más adecuado. Para valorar si tu caso encaja, puedes solicitar valoración con el Dr. Ben Ghezala.
Síntomas y signos a tener en cuenta
Los pacientes que pueden beneficiarse de una fusión lateral u oblicua suelen presentar:
¿Cuándo está indicada esta cirugía?
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
1.Preparación antes del tratamiento
Revisamos resonancia, radiografías en bipedestación y, en casos de escoliosis, telerradiografías de columna completa. Valoramos la altura de la cresta ilíaca y la posición del plexo lumbar para elegir entre XLIF/LLIF u OLIF en cada nivel. Indicamos ayuno, ajustamos medicación (anticoagulantes, antiinflamatorios) y dejamos hablado contigo el plan anestésico y la neuromonitorización.
2.Durante el procedimiento
Bajo anestesia general te colocamos en decúbito lateral, bien fijado a la mesa. Hacemos una pequeña incisión en el flanco, accedemos al espacio retroperitoneal y, en XLIF/LLIF, atravesamos el psoas con un dilatador y neuromonitorización continua del plexo lumbar. En OLIF avanzamos por delante del psoas. Una vez en el disco, retiramos su núcleo dañado, preparamos los platillos vertebrales y colocamos una caja intersomática amplia rellena de injerto óseo. Si el caso lo requiere, complementamos la fusión con tornillos pediculares percutáneos en el mismo acto o en una segunda fase.
3.Postoperatorio inmediato
Permaneces unas horas en reanimación y después vuelves a planta. Controlamos el dolor, vigilamos la fuerza y la sensibilidad de las piernas para detectar precozmente cualquier afectación del plexo lumbar y solemos animarte a levantarte el mismo día o al siguiente. La estancia hospitalaria habitual es de 2–4 noches, según la complejidad y el número de niveles tratados.
Recuperación tras XLIF, LLIF u OLIF
La recuperación tras una fusión lateral u oblicua suele ser más rápida que con los abordajes posteriores extensos, porque respetamos la musculatura paravertebral. En las primeras semanas es frecuente notar molestias en el flanco y una debilidad transitoria del psoas o sensación de pesadez en la cadera del lado abordado: es esperable y mejora habitualmente en 4–8 semanas con rehabilitación dirigida.
Las actividades cotidianas suaves se retoman en unos días. El trabajo de oficina suele reincorporarse en 3–6 semanas; los trabajos físicos requieren más tiempo. La consolidación ósea de la fusión tarda varios meses, por lo que evitamos los esfuerzos importantes al principio y reintroducimos el deporte de forma progresiva. Ante fiebre, dolor o debilidad nueva en la pierna, debes contactarnos sin esperar.
Riesgos y posibles complicaciones
Toda cirugía conlleva riesgos generales: infección, sangrado, trombosis venosa o complicaciones anestésicas. En el caso concreto de XLIF/LLIF y OLIF, los riesgos específicos están relacionados con el corredor lateral del abdomen.
Los más relevantes son: afectación transitoria del plexo lumbar (debilidad o entumecimiento en la cara anterior del muslo, debilidad temporal del psoas o del cuádriceps), molestias en el flanco, dolor de cadera al caminar las primeras semanas, lesión vascular (poco frecuente pero seria, especialmente en OLIF por la proximidad a los grandes vasos), hernia incisional, lesión visceral, hundimiento de la caja (subsidence) o pseudoartrosis. La elección entre XLIF/LLIF u OLIF para cada nivel y el uso sistemático de neuromonitorización nos ayudan a reducir estos riesgos al mínimo razonable.
Preguntas frecuentes
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¿Te reconoces en estos síntomas?
Si alguno de estos síntomas encaja con lo que estás viviendo y el dolor empieza a limitar tu día a día, podemos valorar tu caso de forma personalizada. El Dr. Ben Ghezala revisará tu historia clínica y tus pruebas de imagen para ayudarte a decidir el mejor tratamiento para ti.
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